

La película cuenta la historia de un matrimonio que se instala en una tenebrosa casa que consume energía de sus habitantes. Pronto, los fenómenos extraños dentro de ella se suceden, y descubren que la casa está encantada y que sus vidas corren peligro...
Pesadilla diabólica proporcionó a Bette el primer puesto en los créditos y un papel sustancioso, pero poco más. La historia de una casa encantada que aniquila a sus ocupantes rebosaba lobreguez y los clichés más manidos del género, si bien Bette recrea un fascinante microcosmos del talento y la idiosincrasia Davis. Al empezar la cinta, donde encarna a la tía de Oliver Reed, es la Bette Davis popular que escupe sentencias en su lenguaje cortante como si quisiera imitarse a si misma. Más tarde, no obstante, cuando la casa la ha derrotado y la muerte se cierne sobre ella, está asombradamente conmovedora y auténtica en su vulnerabilidad, ofreciéndonos un recordatorio de las ingentes reservas de calidad interpretativa que aún podía invocar cuando decidía dejar a un lado los perifollos patentados de la marca Bette Davis.
Pesadilla diabólica proporcionó a Bette el primer puesto en los créditos y un papel sustancioso, pero poco más. La historia de una casa encantada que aniquila a sus ocupantes rebosaba lobreguez y los clichés más manidos del género, si bien Bette recrea un fascinante microcosmos del talento y la idiosincrasia Davis. Al empezar la cinta, donde encarna a la tía de Oliver Reed, es la Bette Davis popular que escupe sentencias en su lenguaje cortante como si quisiera imitarse a si misma. Más tarde, no obstante, cuando la casa la ha derrotado y la muerte se cierne sobre ella, está asombradamente conmovedora y auténtica en su vulnerabilidad, ofreciéndonos un recordatorio de las ingentes reservas de calidad interpretativa que aún podía invocar cuando decidía dejar a un lado los perifollos patentados de la marca Bette Davis.

Bette proclamaba que el rodaje de Pesadilla diabólica casi acabó con ella. "Aquel film fue una noche amateur en Dixie -despotrica-. Dije que no haría nunca más una película de terror después de Baby Jane, y fui a meterme en la más terrorífica de todas. La hija del director se suicidó y tuvimos que cerrar una semana. Más tarde despidieron al cámara, porque las copias salían tan oscuras que no podíamos distinguir los visionados. Nos costó dos semanas de repeticiones. Karen Black apareció embarazada de seis meses, así que hubo que ensancharle los vestidos porque no le cabían. Cambiaba de estilo en medio de una escena, de tal suerte que en la pantalla no encaja nada, dormía el día entero, nunca iba a las proyecciones nocturnas para ver cómo había quedado, y no se oía una maldita palabra de lo que decía en el plató. Oliver Reed entraba alborotando en el hotel a las cinco de la mañana, y a las seis se presentaba en el rodaje con la resaca del siglo. Una noche se cayó por una pendiente ¡tocando una gaita!".

Años más tarde, Bette se refería a Pesadilla diabólica de la siguiente manera: "Hice una película de lo más sanguinaria, que resultó mucho más sanguinaria de lo que ponía en el guión. Fue Pesadilla diabólica, y si no la han visto, enhorabuena".
2 comentarios:
La vi hace tiempo pero casi no recuerdo nada de ella. No me gustan las películas de terror.
Como siempre Bette, sin pelos en la lengua, nos muestra su propia opinión sobre este rodaje.
No podemos negar que la Davis fue una trabajadora incansable. Quería actuar, apesar de que no existian en esa época trabajos adecuados.
Saludos!
Pues a mí la película me gustó bastante. Creo que fue una de las primeras, antes de "Terror en Amityville", que trató el tema de las casas encantadas y que además transforman la personalidad de sus habitantes.Bette Davis, y en eso coincido contigo, en las primeras secuencias proyecta una imagen a la que nos tiene acostumbrados, de mujer fuerte e independiente; a medida que va transcurriendo la película el cambio efectuado en la personalidad del personaje es estremecedor; ella ,como siempre, estuvo a la altura de las circunstancias, y le otorgó a la cinta clase y personalidad. No creo que sea una cinta para recomendar, pues para gustos los colores, pero a mí personalmente me gustó, me entretuvo, y hasta me hizo pasar un poquito de miedo.
Publicar un comentario en la entrada