

Davis regresó a Europa en 1968, para hacer El Aniversario para Hammer Films. Jimmy Sangster, guionista y productor de A merced del odio, ejerció las mismas funciones en esta ocasión. "Me encanta esa película", dijo Davis a Lawrence O' Toole. "Es una mujer que, cuando su hijo se va a la cama con su nueva novia, coge su ojo de cristal y lo pone encima de la almohada. Era una mujer adorable. Pero eran todos unos idiotas. Gente insignificante y debilucha. Uno de los hijos desde luego es homosexual. Le gusta la ropa interior de mujer. Es una película muy divertida". En realidad, el hijo homosexual no es homosexual. Pero lleva ropa de mujer. Evidentemente, Bette no apreció la diferencia.

En esta estrambótica comedia negra basada en una conocida obra de teatro, Bette Davis lleva la batuta interpretando a la matriarca de una familia de lo más singular. Madre de tres hijos adultos, la tuerta señora Taggart es una mujer dominante que no se para en barras con tal de mantener bajo control a su apocada prole. Aunque su marido, a quien despreciaba, lleva diez años muerto, continúa celebrando el aniversario de boda e insiste en que sus tres hijos vengan a casa. Pero este año sus vástagos acuden a la cita con otra idea en la cabeza: sacudirse el yugo de su madre.

Susan Sontag dijo eso tan célebre de que el camp es gravedad fallida, pero El Aniversario es un camp fallido: un metafracaso. Pretende ser repulsivamente divertida, pero la mata su propio artiricio. La señora Taggart hace este comentario infecto: "Shirley, querida, ¿te importaría sentarte en otro sitio? El olor corporal me ofende". Para esta escena lleva el parche fucsia en el ojo, un toque que el espectador debe encontrar divertido. Al avergonzado hijo travestido le dice: "No puedes salir a cenar vestido así. Ya sabes que el nailon te provoca urticaria". ¡Ja! Al otro hijo, Thomas, le dice: "Si pudiera disecarte, te pondría en esa vitrina de ahí, con el resto de mis bonitas pertenencias. Y lo haría por amor". Para decir esto se pone el parche negro.
Forzar una versión desafinada del himno "Rock of Ages" no fue una buena decisión dramática por parte de Davis. Dada la estruendosa obviedad de El Aniversario y la calidad vocal de la intérprete, Davis no necesitaba forzar nada. La película acaba con un plano congelado de Bette riendo enloquecida, mientras juega con una maqueta operativa del Manneken Pis.
Forzar una versión desafinada del himno "Rock of Ages" no fue una buena decisión dramática por parte de Davis. Dada la estruendosa obviedad de El Aniversario y la calidad vocal de la intérprete, Davis no necesitaba forzar nada. La película acaba con un plano congelado de Bette riendo enloquecida, mientras juega con una maqueta operativa del Manneken Pis.

2 comentarios:
Hace mucho que no laveo. Tengo que volver a verla ya!! Ja, ja...
Incluso con sólo utilizar un ojo, Bette nos transmite perfectamente todo aquello que quiere!
Qué grande!
Pero que pezado de actriz, era esta mujer...no creo que vuelva a darse en el cine, algo de tal categoria.
Saludos
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